La herida de mis manos se ha curado
La herida de mis ojos no la veo
La herida en tu palabra ya no leo
La herida del recuerdo se ha olvidado
La herida en tu palabra ya no leo
La herida del recuerdo se ha olvidado
Escucho algún sonido susurrado
Mis lentas alas lanzan su aleteo
Asoma a mi garganta un balbuceo
A tientas el camino me he inventado
Milagro de este tiempo transcurrido
Que enhebra días en el calendario
Y teje en los telares de un olvido
Acuna el despertar de los sentidos
Y acoge los intentos a diario
De un torpe Fénix que ahora ha resurgido

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